
Detienen a Santiago Peña tras su destitución; Alliana asume como presidente en Paraguay
| 06 de Noviembre 2026
La Jornada En línea
Asunción. La Policía Nacional de Paraguay informó este viernes que el destituido presidente Santiago Peña ya se encuentra bajo arresto domiciliario, luego de que la Fiscalía ordenara su detención y la del exjefe del Banco Central, Carlos Carvallo, en una investigación penal por presunto abuso de confianza y otros delitos vinculados al colapso de Ueno Bank.
La detención se concretó horas después de que el Senado destituyera a Peña. En una carta dirigida al comandante de la Policía Nacional, los fiscales solicitaron ejecutar las órdenes de arresto. Según el documento, el exmandatario deberá permanecer bajo arresto domiciliario hasta comparecer ante los fiscales de la unidad de delitos económicos y anticorrupción, mientras que Carvallo deberá permanecer detenido en una instalación policial.
El Senado de Paraguay aprobó este viernes la destitución de Peña por el colapso de un importante banco vinculado a su gobierno, lo que puso fin a su mandato en medio de una crisis política.
Por unanimidad, los 44 senadores presentes votaron a favor de destituirlo por faltas graves en el cargo, con lo que el vicepresidente Pedro Alliana quedó en condiciones de asumir la Presidencia. El veredicto llegó apenas tres días después de que los reguladores intervinieran Ueno Bank, lo que dejó a casi 3 millones de clientes sin acceso a sus ahorros y desencadenó una crisis política.
Los legisladores acusaron a Peña de utilizar su influencia política para canalizar cientos de millones de dólares de fondos públicos hacia Ueno, mientras los reguladores pasaban por alto préstamos internos riesgosos. El exmandatario ha negado haber cometido delito alguno.
Su destitución también le impide acceder al escaño vitalicio en el Senado, otorgado a los expresidentes elegidos democráticamente conforme a la Constitución de Paraguay, así como a la inmunidad parlamentaria correspondiente.
Los fiscales ya abrieron investigaciones penales contra Peña, funcionarios y exfuncionarios del Banco Central y del fondo estatal de pensiones, así como contra Alliana.
Peña había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso no la aceptó. Sus abogados, Ricardo Preda y Adolfo Ferreiro, argumentaron que los legisladores debieron aprobar su salida en lugar de continuar con el juicio político. Legisladores de oposición insistieron en la destitución para evitar que dejara el cargo con inmunidad.
“Debe irse, pero no a su casa. Debe irse a una prisión de máxima seguridad”, dijo a los periodistas la senadora opositora Yolanda Paredes. “La ciudadanía está harta de la impunidad”.
En un mensaje de despedida difundido poco antes del veredicto del viernes, Peña expresó su esperanza de que su salida evitara más daño a Paraguay.
“No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad”, escribió. “Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal”.
La indignación pública ha crecido con cada día que pasa. Miles de manifestantes que exigen la devolución de sus ahorros congelados y que los responsables del colapso de Ueno rindan cuentas se han enfrentado esta semana con la policía, la cual ha disparado balas de goma y gas pimienta. El mayor sindicato de docentes de Paraguay, que tiene más de 40 mil miembros, planea iniciar el lunes una huelga nacional indefinida para exigir la protección de los fondos públicos de pensiones.
Pedro Alliana es juramentado como nuevo presidente
El hasta ahora vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, fue juramentado hoy como nuevo presidente de la República.
"Juro", respondió Alliana a la toma de protesta constitucional hecha por el titular del Congreso Nacional, Basilio "Bachi" Nuñez", poco después de la destitución de Peña, contra quien fue girada una orden de detención.
En apenas tres días, la implosión de Ueno ha sumido a Paraguay en su crisis política más profunda en más de una década, y a una velocidad vertiginosa . Los reguladores incautaron el banco antes del amanecer del martes. Para la tarde del jueves, Peña se había ofrecido a renunciar, mientras su propio partido, el Partido Colorado, se volvía contra él, encabezado por su líder y mentor de larga data de Peña, el expresidente Horacio Cartes. Para el viernes, su ministro del Interior, su jefe de gabinete, su asesor jurídico y su asesor político ya habían renunciado.
Fue un cambio radical de suerte para Peña, un tecnócrata fotogénico y execonomista del Fondo Monetario Internacional que debía su rápido ascenso político a Cartes. El magnate del tabaco, uno de los hombres más ricos de Paraguay, nombró a Peña como su ministro de Hacienda y lo respaldó dos veces para la presidencia pese a las objeciones de facciones rivales dentro de su partido.
Pero una vez en el cargo, Peña construyó discretamente una base de poder para rivalizar con la de Cartes, según analistas. Ueno Bank, que absorbió cientos de millones de dólares en fondos públicos, se convirtió en el núcleo de su propio imperio empresarial y de su esfuerzo por cortejar a gobernadores provinciales mientras buscaba liberarse de la sombra de Cartes.
“Es como un drama shakespeariano. Intentó desplazar a su mentor, a su padrino político”, comentó Miguel Carter, director de DEMOS, un centro de investigación paraguayo. “Pero lo hizo sobre bases muy frágiles”.
El bando de Cartes contraatacó. En septiembre, senadores leales al magnate empresarial exigieron respuestas al banco central sobre los préstamos de Ueno, citando informes internos filtrados que advertían que los créditos del banco a empresas relacionadas ponían en riesgo su solvencia. Cuando el banco colapsó esta semana, también lo hizo el margen de maniobra de Peña, y Cartes —quien en su momento fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presunta corrupción— respaldó públicamente la destitución de su otrora protegido.
“Cartes puso el clavo en el ataúd”, señaló Andrew Nickson, experto en Paraguay en la Universidad de Birmingham. “No tenía una base política en la que apoyarse, y quedó desamparado”.