
Semarnat defiende la ampliación del Puerto de Veracruz y afirma que existen medidas obligatorias para proteger los arrecifes
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| 06 de Noviembre 2026
La Jornada En línea
Luego de que organizaciones civiles denunciaron que para la ampliación del Puerto de Veracruz, la Secretaría de Marina comenzó la construcción de la escollera Sureste, arrojando toneladas de roca a un costado del arrecife vivo La Gallega, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señaló que la autorización para dicha obra establece condiciones obligatorias para proteger los ecosistemas marinos.
Entre las acciones a seguir está el contener los sedimentos que se generan durante la construcción, cuidar los corales, monitorear los arrecifes y realizar acciones de restauración.
Resaltó que ASIPONA Veracruz está obligada a cumplir cada una de las condiciones establecidas para el desarrollo del proyecto autorizado, el cual no contempla construir la escollera de la segunda fase sobre el arrecife La Gallega, localizada aproximadamente a 490 metros del área de obras.
En un comunicado, expuso que para su protección y la de otros arrecifes cercanos, la Semarnat exigió colocar mallas que contengan los sedimentos que se generen en las áreas de trabajo y reduzcan su dispersión hacia Gallega, Galleguilla, Punta Gorda, Punta Brava y La Blanquilla, y evitar el incremento de la turbidez y la deposición de partículas sobre estos ecosistemas, a fin de preservar las condiciones de transparencia y calidad del agua necesarias para el mantenimiento de sus procesos ecológicos.
Las condiciones también incluyen monitorear la calidad del agua alrededor de los arrecifes, rescatar corales de Punta Gorda y realizar acciones de conservación y restauración ecológica. “Estas obligaciones permiten dar seguimiento a las condiciones de los ecosistemas y evaluar los resultados de las medidas aplicadas”, aseveró.
La Semarnat recordó que en febrero de 2022, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó realizar una nueva evaluación ambiental de la ampliación del puerto; y en atención a ese mandato, esta secretaría emitió una nueva autorización condicionada el 30 de diciembre de ese año.
Para ello, ahondó, se evaluó de manera integral el proyecto y los ecosistemas de su zona de influencia, considerando el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano y las disposiciones ambientales aplicables.
“La autorización sujetó el desarrollo de las obras al cumplimiento de medidas de prevención, reducción de impactos, compensación y restauración. Entre estas obligaciones se encuentra la propuesta de establecer 35 hectáreas de arrecifes artificiales”, apuntó.
La autorización tampoco establece que esa compensación consista simplemente en hundir barcos. Exige, mencionó, justificar dónde y cómo se instalarán los arrecifes artificiales, utilizar materiales compatibles con el ambiente marino y demostrar que los sitios elegidos son adecuados. Además, requiere monitorear sus resultados y prever acciones correctivas si no cumplen su función.
Indicó que la autorización exige presentar informes con los resultados de los programas y las acciones realizadas.