• El legislador Joaquín Guzmán refirió que las dosis presuntamente se
    echaron a perder y ahora se desconoce dónde se encuentran

Xalapa, Ver.

La población debe tener certeza que cuando vacuna a sus hijos, la dosis que recibe es segura, dijo el diputado Joaquín Guzmán Avilés, quien exhortó a la Secretaría de Salud a que intervenga para aclarar públicamente cuál fue el destino final de las 250 dosis que presuntamente se echaron a perder en la Unidad de Medicina Familiar 1 del IMSS de Orizaba y posteriormente se extraviaron.

Independientemente de si el tema corresponde atenderlo al sector salu federal y al propio Instituto, el diputado local señaló que la dependencia debe tomar todas las medidas preventivas para evitar un problema de salud pública en la entidad, sobre todo si está de por medio la integridad de niños, pues el material se tiene que destruir, dado que también sería un peligro tirarlo directamente a la basura y que esté expuesto al aire libre.

El secretario de la Comisión de Salud y Asistencia del Congreso del Estado dijo que pedirá por escrito al titular de la SSA que aunque sea de manera subsidiaria coadyuve en la investigación que deber realizar el Gobierno federal, porque es peligroso que estén extraviadas tantas vacunas que se tenían contempladas en el cuadro de vacunación de la  Unidad Médica Familiar 1 de Orizaba.

“Muchas de las vacunas son virus vivos atenuados y se activan o inoculan cuando pasa determinado tiempo,  y sería peligroso aplicarlas sobre todo en infantes si no están en óptimo estado; la reacción puede ser muy peligrosa”, advirtió  el diputado y médico de profesión.

La pérdida de las citadas dosis es un tema público, y eso genera incertidumbre o desconfianza  entre la ciudadanía y sería lamentable que por miedo padres de familia dejen de vacunar a los niños, pero también sería grave que las suministren sino están en condiciones.

El legislador Joaquín Guzmán Avilés reiteró que la Secretaría debe coadyuvar en la investigación para aclarar el destino final de las vacunas.

Expuso que la denuncia pública que hace personal médico debe verse como un llamado de alarma: “Si realmente son dosis caducas tienen que estar resguardadas en un lugar específico para su devolución y destrucción”.

El legislador dijo que solicitará por escrito al Secretario de Salud, Fernando Benítez Obeso, informe qué sucedió con ese material, ante la delicadeza del caso.

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