Ciudad de México, 06 de septiembre de 2016.- Lágrimas y gritos de pesar acompañaron a Iván Aguilera, hijo de Juan Gabriel, al tomar la urna con las cenizas del cantante para llevárselas tras 29 horas de homenaje ininterrumpido en el Palacio de Bellas Artes.

Por más de un día, cientos de personajes de la vida política y artística hicieron guardia ante la urna que contenía los restos del cantante fallecido el 28 de agosto, mientras que alrededor de 700 mil personas aguardaron su turno para observar el depósito de cerca y regalarle el último gesto de admiración al “Divo de Juárez”.

Quien fuera el autor e intérprete de más de mil 800 canciones que acompañaron a muchas generaciones dentro y fuera de México, recibió un homenaje de parte de la Secretaría de Cultura en el Palacio de Bellas Artes, desde el lunes cinco de septiembre.

La cantidad inmensa de personas que provinieron de varias partes de la República y del extranjero, desde el día domingo, obligaron al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) a mantener abiertas las instalaciones hasta las nueve y media de la noche de este viernes.

Soportando la lluvia, el sol, la incomodidad del pavimento y el apabullante calor humano, cientos de miles de hombres y mujeres, siguieron el homenaje a Juan Gabriel a través de las 12 pantallas colocadas por el gobierno capitalino en la Ciudad de México; además, buscaron ser partícipes de la despedida que al interior de Bellas Artes se realizó con el nombre de “Amor Eterno”.

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