Xalapa, Ver., 13 de noviembre de 2016.- El sacerdote José Manuel Suazo Reyes, señaló que el sacerdote José Luis Sánchez Ruiz, secuestrado el 11 de noviembre apareció este domingo 13, con huellas de tortura y de inmediato fue llevado por la Fiscalía General del Estado (FGE) a revisión médica y a interrogar sobre dónde estuvo y quién lo secuestró.

El sacerdote fue abandonado en un paraje de la carretera, él mismo aún no sabe dónde, “también que el padre fue encontrado con lamentables huellas de tortura. Lo importante es que fue recuperado vivo, también nosotros como comunidad cristiana rechazamos la violencia, toda forma de violencia, nos deshumaniza, creemos que nos divide”.

El sacerdote José Luis quedó en manos de la Fiscalía para recibir atención médica, y los procedimientos que se requieren.

A pesar que la Arquidiócesis de Xalapa y la de San Andrés se congratulan por la aparición con vida del sacerdote, y aseguran que dio fruto su jornada de oración por él, lamentan los hechos violentos ocurridos en Catemaco, donde un grupo de autodefensas indígenas integrantes de la Organización del Gobierno Autónomo Indígena (OGAI), de la Sierra de Soteapan, encabezados por Wilfrido Reyes Martínez, vandalizaron el pueblo, el Palacio Municipal, la casa del alcalde y hasta el café del diputado local Vicente Benítez. Ya que los acusan de ser cómplices de un “narcoestado”.

El grupo indígena a su paso quemó patrullas, parte del Palacio Municipal, el Registro Civil, donde no había respaldo de documentos de actas de nacimiento, defunciones, matrimonios, etcétera.

Señalan estar hartos de la creciente violencia, secuestros al amparo del poder, donde grupos delincuenciales delinquen, en completa impunidad.

El sacerdote Suazo, señaló, no era la violencia el camino, “agradecemos a todas las personas que se unieron a esta petición (de oración). Hay batallas que sólo vamos a vencer con la oración. Dios ha sido misericordioso”.

Piden que llegue la paz a Catemaco y el estado, “que todos estemos en paz, ese es el mensaje que transmitimos”.

-¿Qué opinión le merece la quema del Palacio?
-Desde el principio nosotros señalamos que era legítimo que las personas se manifestaran, aquellas que estaban buscando al sacerdote, me refiero a los feligreses y habitantes de Catemaco. Lo que no se justifica de ninguna manera es la violencia, las acciones vandálicas siempre hacen daño a la comunidad, a los bienes de la comunidad, personas que se aprovechan de este momento de tristeza y sucedió eso. “No estamos a favor de la violencia y buscamos la reconciliación y la paz”.

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