Orizaba, Ver., 3 de septiembre de 2016.- En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, se llevó a cabo la misa especial en donde la oración se centró en pedir por todas aquellas víctimas en la región de Orizaba-Córdoba, dándose cita decenas de personas que en medio del dolor buscan un consuelo y fortaleza para seguir adelante en la búsqueda de sus familiares.

La eucaristía -que tuvo lugar en la santuario de la Virgen de Guadalupe, mejor conocido como “La Concordia”- fue presidida por el padre Julián Verónica González, quien en su oración pidió para que el creador sea sostén y guía de todas estas personas que llevan años buscando a sus familiares, con la esperanza de tener noticias muy pronto de cada uno de ellos.

Haciendo además una oración por la conversión de los que han desviado su camino, “pidamos también en la oración, la conversión de todos aquellos que han olvidado que somos hermanos, que nos han hecho tanto daño y siguen haciendo tanto daño”, dijo.

Apuntó que desgraciadamente existen muchos intereses de maldad en donde los indígenas, los pobres estorban y aunque ésta para muchos pudiera ser considerada “una lucha de locos”, no hay un mejor consuelo y fuerza que acudir con la Virgen María y Dios para recobrar ese sentido del amor que tiene para sus hijos y poder seguir adelante, cuyos rostros estuvieron presentes en las lonas que ellos han hecho para continuar en su lucha.

Aseveró que por desgracia, las personas que no han padecido una situación de desaparición forzada difícilmente van a entender el dolor que sienten estas familias, de tal suerte que invitó a algunas de las madres presentes a compartir su experiencia a lo largo de estos años en donde la desaparición por no saber de sus familiares y el burocratismo de parte de las autoridades municipales les ha generado desesperación y enojo.

“Desgraciadamente, quienes deberían ayudarnos no lo hacen, que son nuestras autoridades. Vamos y pareciera que hemos perdido un objeto, no un ser humano, pero en el señor he encontrado el consuelo en estos casi tres años desde que desapareció mi hijo, y este dolor es compartido por todos los presentes, quienes han perdido a un hijo, a un hermano o a un esposo”, acotó una familiar de desaparecidos que estuvo presente en medio de muestras de tristeza.

Posteriormente se llevó a cabo el pase de lista de cada una de las personas que han desaparecido, a los cuales después de cada nombre se decía presente y las lágrimas formaron parte de desfogue al cumulo de emociones que les genera la ausencia de sus hijos, esposos, etcétera.

Para el saludo de paz fue inevitable que las lágrimas no rodaran por los ojos de hombres, mujeres y niños que estuvieron presentes ante el recuerdo de su ausencia y el dolor que causa cada día que transcurre sin tener noticias sobre su paradero, en donde destacaron que el lema que vienen diciendo “porque para una madre la búsqueda de un hijo no termina”, por lo que seguirán hasta encontrarlos.

Cabe mencionar que en la región Córdoba-Orizaba se tiene un listado de 50 personas desaparecidas de las cuales ellas tienen contacto pero también fueron leídos los hombres de otros desaparecidos en el estado y el país.

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