Por José Eduardo Solís Jácome
Ciudad de México

  • América y Chivas empataron uno por uno esta noche en el estadio Azteca con goles de William da Silva y Carlos Salcido en el primer capítulo por el pase a las semifinales del Apertura 2016. Se espera una vuelta trepidante en tierras tapatías.

Se jugó el último partido de la jornada de liguilla en el Coloso de Santa Úrsula, América recibía al Guadalajara; los eternos rivales se estaban viendo la cara por quinta vez en lo que va del año.

Los primeros minutos fueron para los amarillos. El equipo de Ricardo Antonio La Volpe ahora sí supo contener los bastiones veloces de los rojiblancos.

Duros enfrentamientos en el área de Rodolfo Cota daban a entender que Chivas corría peligro, tanto así que Miguel Samudio sufrió un duro choque con el arquero tapatío, lo que encendió las alarmas pero no pasó a mayores.

Corría el minuto 24 cuando William da Silva culminó en gol una gran jugada de pared que inició Silvio Romero; el brasileño con sutileza venció al guardameta Cota, lo que hizo olvidar por un momento el trago amargo de la lesión instantes atrás de Rubens Sambueza.

América siguió insistiendo, generando mayores ocasiones de gol, sin embargo, al finalizar la primera parte, el “Gullit” Peña se acercó al área chica y fue derribado infantilmente por el joven Edson Álvarez. Penal para los visitantes. Matías Almeyda mandó a llamar a Carlos Salcido y fue éste quien se encargó de cobrar y hacer el gol montado en su experiencia.

Ya para la parte complementaria, los rojiblancos ajustaron pero las embestidas americanistas no cesaban. Darwin Quintero y Silvio Romero fueron sinónimo de peligrosidad.

Con el pasar de los minutos, Chivas supo adaptarse a las condiciones del juego, y niveló en circunstancias de fútbol. Fue así como Alan Pulido y “Gullit” se aproximaron un par de veces al arco de Muñoz.

La Volpe no se guardó nada y lanzó al terreno a Oribe Peralta y a Miky Arroyo; se venía un vendaval, pero no ocurrió así. Las cosas se equilibraron.

Al crepúsculo del encuentro, Alan Pulido tuvo una clara que aprovechó por un descuido de la defensa contraria, donde incluso entre mismos compañeros del América se hicieron de palabras, pero la amenaza de la jugada del rebaño no trascendió.

Es así que todo se definirá para la vuelta en la ciudad de Guadalajara. Hoy hubo un juego duro, ríspido y una que otra emoción. Hoy no se hicieron daño y pactaron un empate. Hoy se acabó el clásico pero todavía queda uno más. Nada para nadie aún.

 

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