RED 113 MICHOACÁN/Colaboración especial

Región Occidente, Mich.- Domingo 25 de septiembre de 2016.- El párroco de Janamuato, José Alfredo López Guillén, quien había sido visto con vida por última vez la noche del lunes 19 del presente mes y cuya desaparición fue reportada por el cardenal de Morelia, Alberto Suárez Inda, fue hallado muerto a tiros durante la noche del sábado anterior, yacía en un predio que está en las cercanías de la carretera Puruándiro-Zináparo, en el occidente de la entidad, informaron las autoridades ministeriales.

De acuerdo con la necropsia de ley que le fue practicada, el cadáver del religioso tenía tres impactos de proyectil de arma de fuego en el abdomen y un rozón de bala en el cuello. También se detalló que el cuerpo tenía una rigidez cadavérica de aproximadamente cinco días, es decir, habría sido privado de la existencia prácticamente desde su desaparición.

Sobre el tema, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) divulgó en un boletín de prensa: “La Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán informa que derivado de las acciones búsqueda del sacerdote José Alfredo López Guillén emprendidas por las diferentes corporaciones policiacas, anoche fue localizado su cuerpo sin vida en un paraje del predio denominado Las Guayabas, ubicado en la carretera Puruándiro-Zináparo.

“De acuerdo con los resultados de la necropsia, la causa de muerte es por heridas producidas por proyectil de arma de fuego, con una rigidez cadavérica de aproximadamente 120 horas.
Como en su momento se dio a conocer, la PGJE de Michoacán emprendió el trabajo de investigación el pasado miércoles 21 de septiembre, luego de que recibió la denuncia de desaparición del sacerdote por parte de un familiar él.

El sacerdote José Alfredo López fue visto por última vez la noche del lunes 19 de septiembre, cuando acudió a un establecimiento donde solicitó que le enviaran cuatro raciones de alimentos, mismas que le fueron entregadas personalmente en la parroquia después de las 21:30 horas.

Se determinó que el mismo lunes 19, a través de un mensaje, el religioso le indicó a una trabajadora encargada de prepararle sus alimentos, que al día siguiente –es decir, el martes 20- no se presentara a prepararle el almuerzo.

El martes 20 el sacerdote no estuvo en la parroquia, de acuerdo con lo manifestado por su secretaria, quien aseveró que pensó que el cura estaba con su familia; pero el miércoles 21, al ver que López Guillén seguía sin presentarse, avisó a un encargado de la parroquia, y éste a su vez a los hermanos del sacerdote, quienes se dirigieron al área de descanso de la parroquia, donde habitaba el religioso.

Aunque la puerta se encontraba abierta, las protecciones de los accesos del inmueble estaban cerradas con cadenas y candados, por lo que llamaron a un cerrajero para poder ingresar, percatándose de que había ropa y algunos objetos en el piso; asimismo, se detectó que no se encontraban dos vehículos del sacerdote, una camioneta Tornado y un automóvil Jetta modelo reciente.

Es de mencionar que de acuerdo con el testimonial del empleado del establecimiento que le llevó los alimentos, desde el pasado lunes 19 la camioneta Tornado ya no se encontraba en el lugar.

Derivado de esta denuncia, se recabaron testimoniales con personas cercanas al agraviado, entre empleados y familiares, así como vecinos, quienes manifestaron no haber notado alguna conducta diferente en el sacerdote ni en su entorno. Además, ninguna persona recibió alguna llamada relacionada con petición de dinero a cambio de la libertad del sacerdote.

Asimismo, se llevaron a cabo recorridos realizados en diferentes puntos de la región y se solicitó la colaboración de autoridades municipales, estatales y federales.

Durante las investigaciones correspondientes se logró conocer que el pasado martes 20 de septiembre agentes de Tránsito del citado municipio recibieron el reporte de que un vehículo de la marca Volkswagen, tipo Jetta, color blanco, con placas de circulación del Estado de Guanajuato, se encontraba volcado en la carretera Zacapu-Quiroga, a la altura de la comunidad de Santa Fe de la Laguna.

Una vez que se verificó el vehículo, se corroboró que era propiedad del religioso, por lo que personal de la Unidad Especializada en la Escena del Crimen realizó las actuaciones correspondientes.

La noche del sábado, personal de la Policía Michoacán que se encontraba en alerta por la desaparición, localizó el cuerpo sin vida del sacerdote, el cual fue trasladado al Servicio Médico Forense de esta capital, donde fue identificado y reclamado por sus familiares.

A su vez, la PGJ subrayó que no escatimará recursos en el desarrollo de las investigaciones para esclarecer el crimen y ratificó su compromiso de cerrar paso a la impunidad. También pidió a la sociedad apoyar con cualquier dato que lleve a la captura de los responsables del homicidio del cura.

La postura de la Arquidiócesis de Morelia

Ante la noticia, la Arquidiócesis de Morelia difundió en su cuenta oficial de Facebook: “Con profunda tristeza informamos que ya encontraron al Pbro. Alfredo López Guillén, desde hace días le habían quitado la vida, pidamos por el alma del Padre, por la Parroquía de Janamuato y también por toda nuestra Diócesis. Lametamos estos hechos de violencia e inseguridad en nuestro Estado, esperamos que las autoridades esclarezcan este crimen. #PazEnMichoacán”.

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