En efecto, la célebre frase del gobernador de que en Veracruz no pasa nada, es hoy más que nunca una realidad. A pesar de las denuncias de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), de los reportajes de diversos medios de comunicación que evidencia una y otra vez casos de corrupción, mala administración y del rosario de acciones de la delincuencia organizada en todos los rincones de Veracruz, en Veracruz no pasa nada.

La lista de irregularidades y abusos de poder se han documentado una y otra vez, sin que se observe un castigo a los responsables institucionales de tan desastrosas decisiones que mantiene a Veracruz en un estado de incertidumbre, desempleo, zozobra por la inseguridad, si crecimiento económico y con un gobierno inaccesible a los ciudadanos.

La prueba más contundente de que el gobierno que encabeza Javier Duarte de Ochoa no fue lo mejor para Veracruz es que su administración, tiene 26 averiguaciones previas abiertas en su contra por denuncias presentadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ante el Ministerio Público Federal, es decir, ante la Procuraduría General de la República, relacionadas con desvíos de recursos públicos provenientes de partidas federales, así como simulación en devoluciones de dinero para falsear comprobaciones. Al grado de que el propio titular de la ASF, Juan Manuel del Portal declaró en entrevista del pasado 6 de septiembre que el gobernador le llevó carpetas vacías para comprobar los gastos pendientes.

Y así, cada día se incrementan las estadísticas de abusos, robos, secuestros, asaltos, asesinatos, fraudes, abusos de autoridad, actos de corrupción, impunidad, negligencias y todo lo que es ajeno al derecho y la legalidad y en efecto, en Veracruz no pasa nada, nadie es detenido por cometer actos al margen de la ley, los detenidos tienen que ver en la mayoría de los casos con acciones de operativos federales, pero se desconoce si realmente la Fiscalía General de Veracruz los procesa o en poco tiempo quedan en libertad ante la falta de señalamientos directos por miedo de las víctimas.

Las regiones centro, norte y sur del estado arden en actividad delictiva que solo se explica con la complacencia o mejor dicho complicidad de las autoridades municipales de todos los partidos políticos y de las policías, incluso hay casos documentados de alcaldesas y alcaldes que “negocian” los rescates en la plenitud de la pinche impunidad.

Río Blanco, Nogales, Maltrata, Ciudad de Mendoza en la zona centro, Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque en el sur, Poza Rica, Papantla y Coatzintla en el norte, sólo por mencionar algunos municipios del mapa delincuencial veracruzano.

Poner en estadísticas a Veracruz no alivia en mucho, la prueba de que algo o mucho anda mal, es que además de la Auditoría Superior de la Federación, también la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha dado declarado inválidas las reformas promovidas por el Ejecutivo y aprobadas por el Congreso de Veracruz.

VIDEGARAY Y YUNES ZORRILLA

El impacto mediático negativo en medios formales y redes sociales que provocó la visita del candidato del Partido Republicano al gobierno de Estados Unidos, Donald Trump, en contra del Presidente Enrique Peña Nieto, cobró su factura con la salida del gabinete del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, sin embargo, esto no rompe con la amistad entre el Peña y Videgaray, por lo tanto, mantendrá su cercanía con el Presidente.

En Veracruz, el impacto negativo de la salida de Videgaray, se establece como daño colateral para el senador José Francisco Yunes Zorrila quien con su amigo en Hacienda gozaba de un acceso a información privilegiada de Veracruz que con frecuencia filtraba a los medios de comunicación a través de sus amistades columnistas, ahora, el senador deberá picar piedra si quiere ser el candidato al gobierno de Veracruz en el 2018.

La salida de Videgaray, debilita a Yunes Zorrilla y abre la posibilidad para nuevos competidores en la carrera por la gubernatura del 2018, la puerta se abre para una mujer veracruzana cercana a Miguel Ángel Osorio Chong que se fortalece con la salida del secretario de Hacienda.

Habrá que esperar unos cuantos meses para observar si en realidad, José Yunes Zorrillo sigue firme en su carrera o se demuestra que dependía de su padrino y de la información que se filtraba de Hacienda.

INCERTIDUMBRE DEL AGUA EN VERACRUZ

En su retrasado arranque de operaciones, el Grupo MAS, concesionario del sistema de agua en los municipios de Veracruz y Medellín, se ha enfrentado a dificultades, sobre todo por especulaciones, sin embargo, lo real es que el atraso para iniciar operaciones se debió al movimiento del sindicato que impidió la entrada de los nuevo administradores y con ello, consiguieron que los municipios tengan que decidir extinguir el SAS, a fin de que el bloqueo que mantuvo el sindicato por más de 10 meses se diluya de forma legal y no sea necesario que el Gobierno del Estado tenga que actuar con la Fuerza Pública a desalojar al Sindicato.

Así es, la verdad es que a pesar de que los Municipios de Veracruz y Medellín tenían que cumplir con la entrega del servicio al concesionario ganador de la licitación, y pudieron desalojar al sindicato, ante la imposibilidad de encontrar acuerdos viables con su dirigente sindical, decidieron realizarlo formalmente, entendiendo su derecho a extinguir un Organismo Metropolitano que venía generando pérdidas crecientes diarias que alcanzaron más de 500 millones de pesos de pasivos y que obligaban a los municipios a cubrir, o el Estado Veracruzano, pero ninguno de los dos tiene condición financiero de cubrir estos pasivos.

Desde el año 2012 hasta julio de 2016, el SAS generó un déficit acumulado en total de unos 530 millones de pesos, lo que evidentemente representa un estado de quiebra. Por su parte, los municipios de Veracruz y Medellín, solicitaron en la licitación, que el socio Inversionista y operador se comprometa a invertir por lo menos mil 200 millones de pesos en los primeros tres años de la concesión, además de asumir el pago del valor de los pasivos comerciales y laborales, estos últimos generados por la liquidación de los trabajadores.
En ese sentido, el Grupo MAS proyectó la inversión de unos dos mil 300 millones de pesos en los primeros tres años de operación, para lo cual realizaría una reingeniería administrativa para hacer más con menos personal, por eso busca seleccionar a los mejores del sindicato para su contratación en el nuevo esquema.

plumanegra12@gmail.com

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