Veracruz, Ver., 07 de septiembre de 2016.- Lo que comenzó como un acompañamiento espiritual y sicológico a familiares de personas desaparecidas en los pasillos de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, creció hasta convertirse en una labor por involucrar a la sociedad en los padecimientos que atraviesan a quienes les han arrebatado un ser querido.

Este 24 de septiembre se cumple un año desde que las madres del Colectivo “El Solecito de Veracruz” se acercaron a la pastoral social de la Orden de la Merced. Desde entonces, la labor se ha intensificado y ha rebasado la posibilidad de atención que pueden brindar.

Pastoral Litúrgica, Pastoral Profética, Pastoral de Laicos y Pastoral Social Liberadora de la Diócesis de Veracruz, están trabajando conjuntamente en la atención a esta problemática que se ha agudizado en la entidad.

“Yo lo coordino, pero estamos trabajando todos, mis hermanos, los grupos, se les hace concientización a los feligreses de que debemos darnos a conocer como pastoral liberadora, que es una identidad que nos da a todos los mercedarios”, expresó Mario David Juárez Ruiz, de la Pastoral Social Liberadora.

Mario David Juárez Ruiz Pastoral Social Libertaria

A punto de cumplir 12 meses de trabajo, los casos de desaparecidos en Veracruz han rebasado la atención que los religiosos de la orden mercedaria brindan.

Los días martes hombres y mujeres, familiares de personas desaparecidas, acuden a la parroquia ubicada en el cruce de las calles Hernández y Hernández con la calle Tres, para recibir atención con una sicóloga. “Está saturada de trabajo porque solamente es una y da su trabajo de forma gratuita. Sí necesitamos que nos apoyaran sicólogos, médicos y demás”, expresó Juárez.

A decir de Mario David, en un principio el apoyo sería para las madres del colectivo. No obstante, son más personas las que sufren la desaparición de un ser querido.

El ejemplo está en la falta de espacio para los cientos de personas que han acudido a la iglesia a entregar sus muestras de ADN a la Policía Científica, con la esperanza de encontrar coincidencias entre los restos humanos que han sido hallados en el país y en la parte norte de la ciudad, cerca de Colinas de Santa Fe.

“Las tomas de ADN han rebasado los límites de lo que pensábamos nosotros o lo que pensaban ellas también”, comentó.

La situación los ha motivado también a realizar una misa por las personas privadas de su libertad, todos los días 24 de cada mes, dijo Mario, señalando un cartel en el que se observa el lema de la Orden de la Merced: “Libres para Liberar”.

El coordinador de la Pastoral Social Liberadora, explicó que la orden mercedaria a nivel mundial tiene un organismo llamado Observatorio de la Cautividad y donde cada año se reúnen para dar a conocer las “nuevas cautividades” que hay que atender.

“La Orden de la Merced nació cuando a los cristianos los volvían esclavos los musulmanes en España. Entonces a través de los 800 años que ya la Orden va a cumplir, nos hemos dado cuenta que hay nuevos tipos de cautividades. En Argentina trabajan mucho con lo que es la trata de blancas, en Guatemala trabajan con la trata de blancas también. Aquí en México hay varias comunidades mercedarias en Guerrero, en Veracruz, que estamos trabajando con familiares de desaparecidos”, expresó.

La labor de los mercedarios en Veracruz también involucra el apoyo a familiares de presos y a los que se encuentran en la cárcel.

Los integrantes de la pastoral social liberadora ya planean un segundo año de trabajo con las madres de personas desaparecidas en la región.

“Tras un año lo hemos logrado que se sientan cobijadas, en casa, que se sientan parte de la familia que somos con Cristo nuestro hermano mayor. Pero ahorita para este segundo año sí nos vamos a sentar con Lucy, que es la que dirige el Colectivo, y con otras mamás del Colectivo, para saber qué otras necesidades tienen. Cuál es el siguiente paso, porque no podemos quedarnos ahí detenidos ahí”.

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